sábado, 28 de enero de 2017

28 días.

Antes lo hacía, antes el mundo me parecía mil y una historias que contar, pero, ¿qué pasó? [Personal]

Era un inicio de ciclo para mí, una nueva oportunidad como muchos le llaman, así lucía el primer día de este 2017, sin embargo, y a la manera más breve, no sucedió.

Tengo un problema, no muy fácil de entender, su gravedad es relativa, porque hay situaciones mucho peores, aunque francamente esto afecta muchas facetas como individuo (si te llegara a pasar), se trata del problema de la inspiración reemplazada por el ocio, un buen sinónimo podría ser la desidia.

Afortunadamente, se trata de algo que apenas empezó, hace 28 días, cuando me prometí bastantes cosas, objetivos y metas, y sin embargo, me engañé, pero esta vez de una forma tan cínica y absurda, que llegué a olvidar en verdad mis máximos sueños y dudar sobre mi futuro.

Fueron 28 días los que tardé en reconocer que estaba mal, un lapso de tiempo algo corto pero que se puede hacer una eternidad, y que para muchos a lo largo de nuestra historia, significó perder el rumbo en sus vidas, lo siento.

Como anécdota personal, terminaré diciendo que he vuelto, y que después de 28 días en los que no habia escrito o pensado nada acerca de este medio, hoy regreso, dispuesto a mucho más por lograr.

Ahora sí, finalmente debo advertir a muchos sobre este mal que se está haciendo más común, y no es culpa de los objetos que nos deshumanizan o quiebran para entretener, es culpa absolutamente nuestra, porque preferimos jugar más Xbox que salir 5 minutos a correr, porque decidimos quedar bien en redes sociales olvidando el concepto de la dignidad, porque nos reímos de lo que vemos en internet y lloramos solo cuando eso nos afecta completamente, por eso y mucho más. No es nada nuevo lo que digo, solo es el principio de un contagio que espero, desaparezca algún día.

Todavía hay tiempo, aún falta mucho por vivir, o eso es lo que creemos mientras la desidia y el ocio llenan nuestra cabeza.

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