miércoles, 7 de agosto de 2024

Compendio de palabras al cielo.

Un recorrido constante por cada vez que miro al cielo sin encontrar las respuestas que deseo, pero sí algunos mensajes sin remitente de los que tanto me gusta hablar.

- Cuanto no hubiera dado por renunciar a mi orgullo y al menos no perderme la oportunidad de esperarte, de construir algo valioso, y no ser yo quien lo arruinara, solo así me hubiera dado cuenta si era posible lograrlo; querer no solo por lo que ya sabía de ti, sino también por lo que me faltaba por conocer.

- A unas horas del paso más importante. Tantas dudas, tanta nostalgia, tanto miedo.

- No siempre existirá un cierre para cada capítulo, a veces habrá que concluirlo por cuenta propia.

- El sentimiento de calma que te puede otorgar una canción especial a pesar de que todo alrededor vaya mal, es sencillamente invaluable.

- Quizá no es que creamos, sino que solo decidimos querer. Y también aplica al revés. 

- La única forma de avanzar es la que todxs conocen, pero que nadie está dispuestx a tomar.

- Y entonces supe que no eran sus labios, sino sus ojos, los ojos que ríen.

- Tan cerca y tan lejos de casa. 

- Una sola muestra de posibilidad hace toda la diferencia. Es una gota de esperanza la que necesito.

- Todo lo que quería era con quien escuchar "me gustas tú" caminando en la noche de cualquier lugar. Y no es solo con quién, es que era contigo. 

- Si lees esto, dame una señal, la necesito. Te necesito.

- Tal vez es el temor a equivocarme lo que no me deja soltarte, porque motivos sobran.

- Rozando la obsesión.

- Tantas ganas de salir corriendo para verte de nuevo. 

- Is this the end?

- Supongo que, sin desearlo y esperarlo, tendré que cambiar mis rutas de regreso. A veces el destino conspira y los mensajes son fuertes.

- Las flores amarillas y las palabras se parecen; son igual de capaces de seducir como de sofocar. Me hubiera gustado darte tus hibiscos.

- ¿Cuánto tiempo más durará? El dolor, la desesperación, no tienen fecha de caducidad.

- Dije que me iba, pero entonces ¿Qué espero? No hay duda, soy un idiota.

- Las palabras que se lleva al viento, ¿a dónde irán al final?

- No pensé que ese último acto de cierre costaría tanto. Fue tu último leído y tu forma de decirme adiós. ¿Por qué duele tanto? Dicen que eso sucede porque era algo real. ¿Volverás a leerme algún día? ¿Lo hiciste en este tiempo?

- Saber soltar, mi mayor habilidad. Ja ja.

- Creo que hacen falta tus vistas, quién quiera que seas.

- Me he cuestionado tanto acerca de mi fortaleza como persona. No sé si sea tan fuerte en realidad, el caso es que sigo despierto, y sigo intentándolo. Tal vez es la costumbre y no la convicción. 

- Los mismos números que antes de conocerte. Todo a la normalidad.

- Ebrio. Cómo duele la infamosidad (si existiera el término) disfrazada de anonimato.

- Te dije que iba a doler cuando despertaras. Me lo dije bien clarito, y no quise hacer caso. 

- ¿Cómo le hiciste para poder avanzar sin hundirte? Hubiera aprendido eso de ti.

- A veces sí tenemos suerte, pero ignoramos el hecho porque no es sobre las cosas que queremos.

- Fue difícil escuchar de nuevo esas canciones, es porque las cantaba a diario.

- Tal y como decía ese video, Hans Zimmer parió una bendita obra maestra con Interstellar. 

- Nunca pensé que un en línea en la madrugada pudiera doler tanto.

- Si yo no lo hago por mí, nadie lo hará. 

- Un buen té en la mañana enmienda cualquier sueño de esperanza perdida.

- Y entonces, sin remedio, nos toca aceptar y tratar de olvidar.

- Ya es de madrugada. Se acaba el año y sigo escuchando Bad Romance como aquellos días. Tal vez su significado fue más literal de lo esperado. 

- El alcohol es un dulce tormento, y lo es porque de dulce no tiene nada.

- Diciembre siempre es melancólico.

- Está bien sentir tristeza, nostalgia y hasta un poco de rabia, pero una vez que llega el momento, un guiño del viento, es tiempo de sonreír y dar las gracias porque sucedió, porque estás vivo. Gracias, ojos que ríen. 

- 10 días y como una fugaz tormenta se va el 2024. Le damos tanta importancia a los cierres que perdemos de vista donde comenzaron.

- ¿Y si nos disponemos a olvidarnos de todo? Un reinicio y lo que venga.

- Algo me gusta de ti, y ese algo me encanta. Recuerdo eso.

- Feliz Nochebuena, donde quiera que estés. 

- Algunos amaneceres y ciertas miradas tienen algo en común; te marcan el inicio de un nuevo día, o un recuerdo de aquellos días. 

- La ingenuidad no se da por estar en el lugar equivocado, sino por quedarnos inmóviles ante nuestros propios pensamientos.

- Un viernes cualquiera, pero el último del año, el último día que ruedo en bici tan cerca, y tan lejos.

- Lo difícil nunca fue decirle adiós, sino convencerme de que ya estaba pasando.

- Tal vez era la profundidad en tus ojos que ríen, la sutileza de tus cejas, la sonrisa encantadora o la ternura en tu fleco. O tal vez era eso y más. Un cierre de año extrae hasta la última gota de lo que el alma sepulta.

- Tenía ilusiones de una respuesta, pero la realidad no siempre es como queremos que sea. Últimas 48 horas del año. 

- Entendí que no fui hecho para estar siempre de pie; mi naturaleza siempre ha sido resistir a pesar de las caídas, y soy el fruto de cada persona que me diste oportunidad de conocer. 

- Con eso cierro el año. Gracias, si hubo quien leyera las bonitas historias que el viento me susurró este año. Y gracias, a cada persona que decidió compartir conmigo desde una sonrisa hasta la timidez de su alma. 

Crónicas de un mortal te desea un feliz inicio de Año.

- Parece irónico, pero un anillo negro es capaz de brillar según quien lo porte. O eso deduje al atestiguarlo. 

- ¿Las casualidades existen? O ¿son un producto gracioso e inocente de ciertas fuerzas indescifrables?

- La vida persiste ante cualquier intento del cuerpo por vulnerarnos, como una caída o una convulsión. 

- Así son los y las hermanas; actúan en sigilo, te protegen y te regalan un fragmento de su alma para que tú puedas mejorar la tuya.

- Los números bajan, y no nos acostumbramos porque siempre aprendimos a contar hacia adelante. 

- El mayor sabotaje de todos; aquél que aparece cuando más preguntas tenemos.

- "Vale más tu vida", me dijeron, entonces la vi pasar frente a mis ojos. Ahora lo sé, y aún hay tiempo.

- Lo entendí después: si un día volviera, no podría ser con mi peor versión.

- De tantos caminos que habían, elegí donde más desentendido estoy.

- Y si, por una última vez, ¿lanzáramos un mensaje? Total, vivimos bajo el incierto de un mundo cada día más extraño y caótico.

- You sure? No, but I hope I could.

- Que tu fulgor naranja brille en sus ojos.

- No hay cierre sino hasta el último acto. 

- Corrijo, sí hay cierre, lo que está mal es la comprensión de los límites. Ahora sé que me equivoqué. 

- No quería terminar por alejarte. Comprendo que lo único que hice fue firmar mi carta de despedida, y en realidad fue desde hace meses, pero soy tan abnegado y necio que nunca lo acepté. Perdóname. Cuídate. 

- Se vale caer, pero ¿Cuántas oportunidades más nos daremos para dejar de tropezar en la misma circunstancia?

- Si supieras a donde me transporta esa última canción. 

- ¿Hasta cuando aprenderás?

- ¿Y si al final la vida es un gran circo, y el único consuelo es elegir creer en la magia de la función?

- Las noches se acaban, igual que las estrellas.

- Las oportunidades tienen nombre y fecha.

- ¿Quién diría que el verdadero daño está en la indiferencia como primer síntoma?

- Me di cuenta que no solo era la mirada, sino la oportunidad de ver tu alma en tus pupilas.

- Vivir de recuerdos solo sepulta la esperanza.

- El perdón sucumbe cuando la decepción florece.

- ¿Cuándo fue la última vez que perseguiste con euforia lo que el viento te susurraba al oído? Aquél día donde una sonrisa te visitaba cada mañana. 

- Ayer pensé que las canciones nunca mienten. Simplemente suenan y las personas aparecen en tu mente. 

- Me va a doler mañana.

- Entiendo que la emoción de querer o enamorarse es capaz de cegarnos, pero, ¿en qué punto nos quitamos la venda?

- Aunque deseaba verte como en esos días, entre aceptación y resignación, no habría mejor regalo que verte sonreír a lo lejos, sola o acompañada. 

- Todas las señales estaban ahí, las repasé una y otra vez con dolor. ¿Qué tan mal estaba yo, entonces? Para no importarle a mi orgullo.

- Al final era como ir a apagar la luz: sabías que en cualquier momento podrías levantarte y encender de nuevo el foco, pero por una razón elegías no hacerlo ya. Y así cada noche.

- Cosechas lo que siembras.

- Ten paciencia, alguna vez las cosas buenas llegaron sin avisar.

- Nuestra identidad, un precio que continuamente hay que pagar conforme ciertos fenómenos sociales se suscitan.

- Pensamos que lo dejamos atrás, pero resulta que llegó antes que nosotros.

- Sería un tonto si lo negara, pasé un momento del día pensando si llegaría ese mensaje tuyo, como en los viejos tiempos. Ya no lo veo con dolor, ni con esperanza. Ahora sé que cada quién siguió su rumbo, el rumbo diferente. Siempre te desearé lo mejor.

- Aprender a enterrarnos vivos, la decisión que cambió el curso de nuestra historia.

- Long live the billionaire.

- 7:47. Un hola hace toda la diferencia.

- Y al final, una lluvia se siente como todo, menos como la de ese día. 

- Entonces pregunto, ¿es esta la real imagen de lo que soy? La respuesta es genuina.

- Como el verde de un semáforo, tuvimos que continuar.

- 365 días y casi 100 mensajes sin remitente después; el recorrido más personal que alguna vez haya trazado. 

- El tiempo nunca miente, al final solo revela lo que ya estaba ahí.

- Sin más qué hacer.

- Solo tus labios tenían significado.

- When you meet your Queen, go, get her. Make sure that she knows you'll love her always.

- Última noche. Un suspiro. Una mirada al cielo. Un recuerdo.

- Hoy me volví parte de la estadística, lo que odiaba, ya estoy ahí. No importa la voz, una vida es una vida, y hoy fallé. 

- Nunca es tarde para hablar con quién no creías.

- Me dolió ver tus ojos entusiasmados al mirarme, para que más tarde significara cualquier cosa.

- Perdonar es una habilidad que se cultiva desde el amor de una madre.

- Me hubiera gustado estar ahí para ver tu fulgor una vez más, aunque fuera la última. Que el viento te diga en mi lugar: felicidades, lo mejor está por venir.

- Cuéntame el final, TU final, final feliz. Sé que ya no es relevante, pero fue un honor conocerte en esa aula de taller; haber estado en el mismo equipo.

- Las mañanas se hicieron para abrir la página donde cerraste el libro la noche anterior. 

- Hoy desperté sabiendo que tuve el mejor sueño de todos. Cuánto hemos cambiado en el proceso. Espero me alcance el tiempo para reponerme. 

- Y entonces, ¿cedí? 

- No sé si haya redención para mí, y no lo sé porque no tengo la intención ni el valor para buscarla. 

- Siempre hay que preguntarse, ¿a quién le regalas tu corazón?

- Dos días pueden frenarlo todo. Un proyecto, una idea, todo da igual cuando confías en la persona equivocada. 

- Ojalá regresar a tu vida.

- 2:59 am. El mejor sueño de todos, pero tarde o temprano, hay que despertar.

- La motivación se define a partir del lugar donde nace, y quizá nunca será suficiente. Sin embargo, la diferencia es notable desde que eliges actuar, ¿lo lograré? 

- La mejor y la peor época. ahora me doy cuenta que nunca valoré lo que fue en el pasado.

- De vez en cuando sí extraño los regresos en Mexibus.

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