martes, 8 de octubre de 2024

Señales confusas.

Desde las malas decisiones, hasta esa forma tan particular mía por responder ante diversas situaciones. Qué novedad.
En el transcurso de estos meses la vida dio muchos giros para mí, algunos tan interesantes como irrelevantes según el día y la hora, pero hubo un par de ellos que terminaron guiando la dirección de mis próximas paradas. 

Si has leído recientemente este blog habrás notado que, entre varias cosas, mi cabeza no ha dejado de pensar y darle vueltas a una historia muy específica. Entre versos, canciones, algunas notas e ideas plasmadas, no me ha sido fácil soltar mis pensamientos más intrusivos para permitirme dormir en paz, por lo que me sigo sintiendo en deuda.

Como ya he explicado en ocasiones anteriores, los cierres son etapas que cuestan, y no discriminan entre algo efímero o perpetuo, igual duelen. Entendí en terapia que esa frustración se disfrazaba de una convincente idea por querer soltarte, sin siquiera estar listo. Así es como muchas veces apresuré mi propio ritmo para cambiar de página, pero en el interior lo único que quería era permanecer peleando sin pensar en el cansancio.

Aquel juego que mi mente promovía en un delicado vaivén de palabras para renunciar y luego volver, pronto se convirtió en una pesadilla por continuar o ceder antes las señales que, sin más remedio, mi alma se negaba a aceptar de ti. 

Y no te confundas, porque como dije al principio, los giros son totalmente inesperados, y si bien es inválido atenerse a ellos, tampoco puedo negar que por cada minuto que pasa, un sin fin de hechos y probabilidades se mueven en este juego indescifrable por vivir. 

Finalmente, me he demostrado que tal vez no era yo la persona que creía, pero también se vale sonreír, porque si bien tarde y con ayuda, fui capaz de darme cuenta de ello. La reconstrucción lleva tiempo, implica caer un tanto de veces más, como un miércoles de desconocidxs o un viernes de borrachera.

En fin, la aventura sigue y las páginas poco a poco se vuelven difusas, pues es una forma donde aseguramos una sonrisa ante el próximo evento inesperado, o tal vez ante una oportunidad que quede pendiente, una donde los ojos rían nuevamente. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario